Siempre hay algo antes que tú. Y cuidarte queda para después.
Prácticas cortas, para los días sin tiempo.
Clases largas, como en la sala.
Cada semana, mi propuesta; tú decides si la sigues.
Y yo, al otro lado: pídeme lo que quieras trabajar.
21 € al mes o 210 € al año. Sin permanencia.